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jueves, 18 de junio de 2015

Ojos y Verano

Llega el verano y los ojos son especialmente sensibles en esta época del año, por ello hay que tomar una serie de medidas para prevenir complicaciones.

Ya podemos ir a tomar el sol, a la playa, a la piscina, actividades que no están exentas de cierto riesgo para los ojos, eritemas en la piel de los párpados, conjuntivitis y queratitis por radiación ultravioleta o infecciones de las piscinas. En verano nos relajamos y nos olvidamos de ponernos las gotas que nos recetó el oftalmólogo o las dejamos en lugares inadecuados, situaciones que pueden ocasionar problemas y que debemos evitar.




Uno de los aspectos que más nos preocupa a los oftalmólogos en verano, es el impacto de la radiación solar en los ojos. De todos es sabida la importancia de proteger la piel de los efectos nocivos de las radiaciones ultravioletas, especialmente en los niños. De la misma forma, la piel de los párpados fácilmente sufre la agresión del sol, aparece un eritema muy molesto, con edema (acúmulo de liquido) y dificultad para parpadear.

Cuando se afecta el globo ocular, la excesiva exposición al sol suele ocasionar una conjuntivitis, muy molesta, con sensación de arenilla, lagrimeo, ojo rojo y que puede asociarse con cierto grado de afectación de la córnea. Se produce lo que llamamos una “queratitis”, con más dolor y molestias a la luz (fotofobia), un síntoma que indica mayor gravedad. En estos casos es aconsejable proteger los ojos, taparlos con una gasa y acudir a un centro de urgencias o a un oftalmólogo.

Para prevenir esta situación, se recomienda protegerse con gafas con filtro ultravioleta. La mayoría de gafas de sol que encontramos en las ópticas, tienen la acreditación CE de la Unión Europea, que garantiza la presencia de estos filtros. Hay que mirar el número que lo identifica, hay 4 niveles, de 0 a 4, de menos a más protección. Los recomendados son los 2 y 3. El nivel 4 es muy intenso y no se pueden utilizar para conducir.

Las conjuntivitis infecciosas también son uno de los caballos de batalla que nos encontraremos en estas fechas. Las piscinas e incluso el mar, son una fuente de contagio importante de virus y bacterias, además de las irritaciones propias de los productos químicos que se utilizan en las piscinas. En todos estos casos aparece el ojo rojo, lagrimeo o incluso supuración mucosa. Ante un “ojo rojo” que no desaparece a las 24 horas, que se acompaña de visión borrosa y dolor, es recomendable acudir al oftalmólogo. La mejor forma de prevenir estas conjuntivitis es asegurarse que la piscina cumple la normativa de sanidad.

En época estival es destacable el incremento de erosiones corneales, la mayoría producidas en excursiones o haciendo algún tipo de deporte. Un arañazo con la rama de un arbusto, un golpe fortuito o una pelota que impacta en la cara y afecta al ojo. No suelen ser lesiones importantes pero molestan y, no dejan de ser una herida, es decir, una puerta de entrada para posibles infecciones; por eso es importante evitarlas y en el caso de sufrirlas, acudir a un servicio de urgencias o un oftalmólogo para que establezca el tratamiento apropiado.

El verano es para relajarse, pero en ocasiones nos olvidamos hasta de seguir los tratamientos que veníamos haciendo durante el resto del año, algo especialmente importante en los casos de glaucoma o de ojo seco. También es frecuente olvidarse las gotas cuando salimos de viaje y si es fuera de España, no es fácil conseguirlas, porque tienen otro nombre o porque se requiere receta médica así que debemos intentar hacer una lista para no olvidar nada, es tedioso pero las consecuencias siempre serán peores ¡¡¡

PROBLEMAS OCULARES MÁS FRECUENTES EN LA ÉPOCA ESTIVAL:
  • Eritema palpebral solar.
  • Queratitis actínica solar.
  • Conjuntivitis vírica.
  • Conjuntivitis de las piscinas.
  • Erosiones corneales traumáticas.
  • Falta del seguimiento del tratamiento
CÓMO PREVENIR LOS PROBLEMAS OCULARES ESTIVALES:
  • Utilizar gafas con filtro ultravioleta tipo 2 y 3.
  • Utilizar lágrimas artificiales en ambientes secos, con aires acondicionados o tras una larga exposición al sol.
  • Acudir a piscinas con garantías del control del agua.
  • Utilizar gafas protectoras en excursiones por el bosque.
  • Hacer una lista de lo que debemos llevar en caso de viaje.
REGLA DE ORO:
Ante cualquier situación de daño ocular que se acompañe de ojo rojo y pérdida de visión, acudir a un oftalmólogo lo antes posible.


lunes, 11 de mayo de 2015

OJOS IRRITADOS Y SÍNDROME DE OJO SECO

Muchos casos de ojos irritados o conjuntivitis crónicas o alérgicas, son en realidad un cuadro de ojo seco mal diagnosticado, con molestias que no acaban de mejorar o incluso pueden empeorar con los tratamientos que se realizan. Un especialista en ojo seco puede ayudar a resolver este problema.
La irritación de los ojos por ojo seco es la causa más frecuente de las consultas oftalmológicas, por su frecuencia y porque en muchos casos no se diagnostica correctamente ya que puede manifestarse con lagrimeo, aparentemente un contrasentido si hablamos de ojo seco.
Hasta hace poco tiempo se pensaba que lo que conocemos como Síndrome de ojo seco, era debido a una falta de lágrima y el tratamiento se ceñía a utilizar lágrimas artificiales. En algunos casos se conseguía un cierto alivio de las molestias pero, en la mayoría de casos las molestias reaparecían o incluso empeoraban.
Lo que sabemos hoy es que esta irritación de los ojos por ojo seco, se produce tanto en gente de edad como en gente joven, porque en la mayoría de casos el factor irritativo no es la falta de lágrima sino una lágrima de mala calidad, una lágrima que le falta la grasa necesaria para lubrificar el ojo y para evitar su evaporación durante cada parpadeo. Se produce una alteración de unas glándulas de los párpados, glándulas de Meibomio, encargadas de secretar esta grasa.
Las glándulas de Meibomio se obstruyen y su contenido no puede salir, ocasionando la inflamación de los párpados, la zona de las pestañas. Al mismo tiempo se produce la irritación de los ojos porque los párpados rozan sobre la superficie ocular al parpadear y porque se evapora la lágrima dejando desprotegido al globo ocular, actuando el aire que reseca su superficie y ocasiona las molestias típicas de sequedad y sensación de arenilla.
Hay muchas causas que alteran las glándulas de Meibomio, las más importantes las vemos en esta lista:
  • Mujeres
  • Edad avanzada
  • Cambios hormonales (pubertad, menopausia, tiroides)
  • Medicamentos (antidepresivos, estrógenos, colirios)
  • Toxicidad química (rímel, máscaras faciales)
  • Uso excesivo de lentillas
  • Enfermedades reumáticas y de la piel (acné rosácea)
  • Estrés crónico
  • Dieta desequilibrada (baja en Omega-3)
Es característico que las molestias de sequedad empeoren en ambientes secos con calefacciones o aires acondicionados fuertes, incluso con el uso abusivo de las mismas lágrimas artificiales, ya que al no mejoran los síntomas, la tendencia es utilizarlas con mayor frecuencia, ocasionando un efecto tóxico sobre el ojo.
Es fundamental que ante un cuadro de irritación de ojos, aparentemente banal, pensemos que se trata de un Síndrome de ojo seco y que puede evolucionar a estadios de mayor gravedad, especialmente cuando se asocie a trastornos reumáticos u hormonales.
La buena noticia es que actualmente disponemos de una tecnología que facilita su correcto diagnóstico. Podemos medir la calidad de la lágrima, su componente lipídico, la estabilidad y tiempo de rotura de la película lagrimal y fundamentalmente, la visualización de las glándulas de Meibomio mediante una Meibografía.

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Meibografía mostrando las glándulas de Meibomio (asterisco).


Con estos datos podremos establecer un tratamiento específico. Es necesario restablecer el funcionamiento de las glándulas de Meibomio y para ello es básico controlar las posibles enfermedades coexistentes, como trastornos reumáticos, de la piel o de tipo tiroideo, eliminar la aplicación de colirios, rímel, el uso excesivo de lentillas y consultar sobre los fármacos que pudiéramos estar tomando, especialmente antidepresivos.
Dentro de tratamiento es importante reestablecer una dieta correcta y controlar el estrés. Como medidas específicas, debemos normalizar el funcionamiento de las glándulas de Meibomio, y se consigue con la reapertura de sus orificios de sálica y la limpieza de su contenido, lo que conocemos como sondaje de las glándulas.

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Tratamiento del ojo seco mediante sondaje de las glándulas de Meibomio

Después de tres años, nuestra experiencia es muy buena y podemos garantizar el éxito del tratamiento en más de un 90 % de los casos. En Area oftalmológica Avanzada disponemos de la tecnología más avanzada y con un equipo multidisciplinar de oftalmólogos, nutricionistas y especialistas endocrinos, reumatólogos y dermatólogos, para llegar a un diagnóstico correcto y poder establecer el tratamiento más adecuado en cada paciente.

miércoles, 18 de junio de 2014

EL “OJO SECO” EN VERANO

Estamos acabando la primavera y pronto entraremos en el verano, épocas donde es frecuente que aparezcan problemas en los ojos, especialmente los que se relacionan con aspectos ambientales, como las alergias, sobre-exposición al sol, piscinas, etc, un conjunto de elementos que pueden alterar la salud ocular y muy especialmente en los casos de "ojo seco".




El "ojo seco" es un proceso ocular que se caracteriza por una lágrima escasa o de mala calidad. Las consecuencias son el contacto directo del aire con la superficie ocular y su resecación, provocando molestias tipo sensación de arenilla, que los ojos rascan, cansancio ocular o incluso algo tan contradictorio como que en ocasiones aparece lagrimeo.


En primavera y muy especialmente en verano, las molestias de ojo seco suelen aumentar, ocasionando verdaderos problemas a los que lo padecen, por ello pensamos que es importante conocer este hecho y saber qué debemos hacer para  minimizar sus efectos.

Existe un grupo de población que sabemos es de mayor riesgo para sufrir una descompensación del ojo seco:
-       Edades superiores a 60 años
-       Mujeres
-       Cambios hormonales con descenso en los estrógenos y progesterona
-       Pacientes tras quimio o radioterapia
-       Alteraciones dermatológicas como el acné rosácea
-       Pacientes con alteraciones del tracto digestivo (colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn)
-       Fumadores importantes y alto consumo de alcohol
-       Tratamientos con antialérgicos o antidepresivos

En otros casos, es necesario tomar unas medidas especiales en verano para que no se produzca "ojo seco" y cause problemas visuales:
-       Portadores de lentes de contacto
-       Intervenidos de cirugía ocular (cataratas o cirugía refractiva)
-       Infiltración de botox en la zona periocular
-       Tratamiento del glaucoma (colirios)

Cuando  no se toman las medidas adecuadas, el verano, con el calor, ambientes secos por los aires acondicionados, humos, radiaciones ultravioleta y cambios en la dieta, nos volvemos más permisivos. Todo esto nos lleva a cambios en la lágrima, se reduce su secreción y se altera su calidad. Las consecuencias son inflamación de la superficie ocular, aumenta la sensación de cuerpo extraño y puede alterarse la visión.

      QUÉ DEBO EVITAR¨
-       Ambientes secos (grandes almacenes)
-       Ambientes cerrados y con humo
-       Viento directo en la cara (ventiladores)
-       Evitar frotarse los ojos
-       Cuidado con los fármacos antialérgicos y antidepresivos
-       Evitar el sol directo en los ojo
-       Evitar abrir los ojos en el mar y utilizar gafas protectoras para nadar
-       Dietas ricas en carne roja y fritos



    QUÉ DEBO HACER
-       Utilizar regularmente las lágrimas artificiales
-       Ambientes al aire libre o bien ventilados
-       Protección de los ojos si vamos en moto
-       Utilizar gafas de sol con filtros ultravioleta y monturas que protejan lateralmente
-       Dietas ricas en omega 3

Además de las recomendaciones que acabamos de señalar, pensamos que la "regla de oro", es la de prevenir los posible problemas de ojo seco en verano, consultando al oftalmólogo, especialmente en los casos que denominamos grupos de riesgo. En estos casos recomendamos una visita con el oftalmólogo en los meses de junio y julio para que evalúe el estado de los ojos y pueda establecer las recomendaciones pertinentes encada caso.

miércoles, 14 de mayo de 2014

Para los que sufren de ojo seco, la llegada de la primavera suele ocasionar un aumento de las molestias, algo que podemos prevenir y mejorar

Dr Carlos Vergés

En el último número de abril hablábamos del ojo seco en las mujeres, de los cambios hormonales  a partir de la menopausia como primera causa de ojo seco y la importancia de realizar revisiones para frenar su avance y las molestias que ocasiona. En este número queremos seguir con el tema del ojo seco y su asociación a los problemas de alergia tan frecuentes en esta época primaveral.



El ojo seco y la irritación ocular de origen alérgico, son entidades diferentes pero se relacionan entre ellas.
Durante los meses de primavera son muchos los pacientes que nos consultan por irritación ocular pensando que se trata de un cuadro alérgico y es cierto que en algunos casos es así pero, en muchos otros se trata de una asociación entre diversos factores que afectan a la superficie ocular.

La presencia de polen en el ambiente, especialmente en días ventosos, asociado a la polución de ciudades como Barcelona, es una terrible asociación para los ojos y para las vías respiratorias. La polución actúa como un potenciador del polen, desencadenando una reacción inflamatoria que irrita las mucosas, como la conjuntiva ocular.


La polución potencia la reacción alérgica del polen, irritando los ojos y el tracto respiratorio.
Esta situación de irritación conjuntival al asociarse polución y polen, crea un estatus de inflamación en los ojos que provoca la descompensación de otros trastornos, como el ojo seco. En los casos que ya existía un cierto grado de ojo seco, es frecuente que en la época primaveral se agrave, los pacientes sienten molestias al parpadear, sensación de quemazón e incluso puede que les lloren los ojos, algo que les despista todavía más ya que no es algo habitual en estos pacientes.

El ojo seco es una alteración de la superficie ocular ocasionado por un descenso en la producción de lágrima (generalmente de origen hormonal) o por una mala calidad de lágrima, con un exceso de evaporación de la lágrima (generalmente por alteración de las glándulas de meibomio de los parpados). En ambos casos se produce una rotura de la película lagrima que protege la superficie ocular, quedando expuestos los tejidos, córnea y conjuntiva, a la acción del aire, provocando se desecación.

El ojo seco se produce al contactar directamente el aire con la superficie ocular por rotura precoz de la película lagrimal, ocasionando la inflamación de los tejidos.
El aire reseca la superficie ocular y desencadena una inflamación que será responsable de las molestias que suelen padecer los pacientes con ojo seco, como sensación de arenilla, quemazón, pesadez de parpados e imposibilidad de permanecer mucho rato fijando la vista, leyendo o delante de una pantalla de ordenador.
Las molestias pueden ser muy variables, desde una sensación de sequedad que se acentúa en ambientes cerrados, con calefacción o aires acondicionados, hasta situaciones donde es imposible mantener los ojos abiertos y poder realizar una vida normal. 

Todas estas molestias pueden incrementarse durante la primavera al asociarse con la reacción inflamatoria que ocasionan las partículas de polen y polución al contactar con el ojo. En los pacientes con ojo seco se produce la rotura de la película lagrimal, contactando directamente con el aire y con ello, con esas partículas de polen-polución que flotan en el ambiente, iniciándose así el efecto inflamatoria que se asocia al ya existente en esas personas que sufría ojo seco.

La protección de los ojos y la utilización de lágrimas artificiales sin conservantes son las medidas de prevención más recomendables.
La mejor forma de prevenir la descompensación del ojo seco en primavera es la protección de los ojos, con gafas de protección lateral, utilizar casco integral para los que vamos en moto, evitar ambientes cerrados o poco ventilados así como aires acondicionados potentes, que ya empiezan a verse en este mes de mayo con temperaturas más propias del verano.

Es recomendable utilizar más lágrimas artificiales, para lubrificar y limpiar la superficie ocular, arrastrando las partículas alergenas que se depositan en el ojo. Hay que tener especial cuidado con las lágrimas artificiales, no todas son iguales y es preferible las monodosis, sin conservantes.


Los suplementos de omega 3 asociados a una dieta equilibrada, han mostrado una elevada eficacia en el control de los síntomas de ojo seco y alergia ocular.
Otra medida muy eficaz es potenciar los omega 3 en la dieta, muy recomendable en el ojo seco y muy especialmente cuando se asocia la irritación por sensibilización alérgica. El pescado azul, el aceite de oliva, entre otros son ricos en omega 3 y para los que les cuesta este tipo de alimentación, recomendamos los suplementos que se encuentran en farmacias y tiendas especializadas, capsulas con alta concentración (1000 mg /día) y máxima pureza.

Como siempre, recomendamos que en los casos de ojo seco sintomático o los pacientes propensos a reacciones alérgicas, acudan al oftalmólogo en esta época de primavera, para iniciar un tratamiento profiláctico que evite una descompensación de la superficie ocular y agrave las molestias.

jueves, 27 de febrero de 2014

OJO SECO. CLAVES PARA EL TRATAMIENTO. HACIA UN ENFOQUE MÁS HOLÍSTICO DE LA ENFERMEDAD

Los últimos estudios sobre ojo seco muestran que cada vez con mayor frecuencia entran en juego factores como la alimentación o de índole psicológico, como el estrés y la ansiedad, que tienen un papel fundamental en el tratamiento de esta enfermedad. Hay que ir a un enfoque más holístico de la persona para curar a estos pacientes.
“Doctor, cada vez siento más irritados los ojos. Me han dado todo tipo de tratamientos y, cuantas más gotas me pongo, más me molestan los ojos. Ya no aguanto estar delante del ordenador y cada vez tengo más problemas en el trabajo. Lo malo es que nadie entiende lo que me pasa: piensan que exagero y, como no me ven los ojos muy mal, se creen que son cosas mías. Incluso me han recomendado que acuda a un psicólogo a ver si me puede ayudar”.



Este relato es el que con mayor frecuencia cuentan los pacientes con ojo seco que llegan a mi consulta, desesperados de no hallar soluciones y frustrados de la incomprensión que encuentran a su alrededor.
Durante los últimos años hemos visto como ha incrementado el número de pacientes que sufren de ojo seco, un cuadro que, pese a no ser grave, ocasiona muchas molestias, incluso llegando a ser invalidantes. Aunque el ojo seco lo vemos más en mujeres y en pacientes con una edad que oscila entre los 50 y los 60 años, cada vez con más frecuencia, lo vemos en pacientes jóvenes, por debajo de los 40 años, y con una incidencia en hombres que va aumentando progresivamente.

La alta incidencia de ojo seco, los cambios en la población y la forma de presentación deben hacernos pensar que algo está cambiando en nuestro entorno y que podría ser responsable de esta situación. Sabemos que el ojo seco es una enfermedad multifactorial que se relaciona con factores tanto de tipo ambiental como asociado con otras alteraciones.

Entre los factores ambientales destacan los relacionados con edificios cerrados, bajo nivel de humedad, aires acondicionados y calefacciones, humos, contaminación en las grandes ciudades, viento, cambios de temperatura, etc.

Otros factores son la presencia de enfermedades de tipo reumático, problemas de la piel como el acné rosácea o los cambios hormonales de la menopausia en las mujeres o, ciertos cuadros alérgicos en los jóvenes, constitución atópica y dermatitis. También cabe destacar los efectos de ciertas medicaciones, especialmente los antidepresivos o el uso prolongado de ciertos colirios, incluso de lágrimas artificiales.

Junto a estos factores, que podríamos denominar clásicos, cada vez se está dando mayor importancia a otras causas que hasta ahora parecían poco relevantes, como la dieta alimenticia y la presencia de estrés. Es cierto que una mala alimentación y la presencia de estrés son factores negativos en todos los aspectos de la salud, capaces de desencadenar una descompensación del sistema que puede acabar con la presencia de múltiples problemas de orden muy variado. Sabemos que los ojos son uno de los órganos diana de nuestro sistema y que muchos problemas, incluso de índole psicológico, como los procesos de ansiedad, pueden ocasionar patologías (somatización) como el ojo seco.

Ante un paciente con ojo seco, el oftalmólogo debe investigar las condiciones de la lágrima y de la superficie ocular, y si se evidencia, por ejemplo, una reducción de la cantidad de lágrima, se debe plantear la utilización de lágrimas artificiales o la implantación de tapones lagrimales. Si se trata de un ojo seco evaporativo, es necesario evaluar el estado de las glándulas de meibomio, que son las glándulas de los parpados encargadas de segregar los lípidos (grasa) que forman parte de la película lagrimal, fundamental para la lubricación de la superficie ocular y para evitar que no se evapore rápidamente. Cuando ésto ocurre es posible que se deba realizar un sondaje para mejorar su funcionamiento.



Pero, junto a estas medidas, es también fundamental valorar a la persona que sufre el ojo seco. El médico trata al enfermo en su conjunto, no a los ojos de forma separada del resto del organismo. Debemos ir a un concepto más holístico: tratamos a personas, personas enfermas, no a enfermedades sin más.

En este artículo quiero hacer especial referencia a la alimentación y al estrés, por ser factores poco valorados por los oftalmólogos y por tener cada vez mayor peso en esta enfermedad.

La alimentación incorrecta y el estrés son elementos clave en la secreción de la glándula lagrimal y en la  descompensación del metabolismo de las glándulas de meibomio. Una dieta pobre en omega 3 y excesivos omega 6 (carne roja), desencadena procesos inflamatorios en las glándulas lagrimales, ocasionando descenso en la cantidad de lágrima y deterioro cualitativo de su composición. De la misma forma, esta dieta anómala afecta a las glándulas de meibomio. Cuando estas glándulas se ven afectadas hay mayor roce de los párpados sobre la superficie del ojo y la película lagrimal se rompe rápidamente, provocando el contacto directo de la superficie ocular con el aire. Debido a ésto, el ojo se reseca y se induce inflamación, liberación de citoquinas, que deterioran esta superficie, ocasionando las molestias características: sensación de sequedad, quemazón, arenilla y pesadez de párpados.

El estrés desencadena una serie de cambios que alteran el equilibrio del sistema vegetativo, simpático-parasimpático, cambios que también afectan a los ojos, alteración en el metabolismo de las glándulas de meibomio y procesos de atrofia (envejecimiento precoz) de las glándulas lagrimales. Es importante reconocer que lo sufrimos y no hay que confundirlo con una vida ajetreada. El estrés se genera cuando los problemas nos superan y no somos capaces de resolverlos. Es cierto que en los tiempos que corren es fácil que la mayoría suframos un cierto grado de estrés y de ansiedad, pero cuando ésto va en aumento es importante intentar controlarlo. Podemos acudir a especialistas, psicólogos, o intentar reducirlo mediante medios más naturales, como aprender a relajarse, respirar correctamente, practicar yoga o meditación.

A algunos les parecerá todo esto casi ridículo, pero os puedo asegurar que funciona. He visto pacientes con problemas importantes como hipertensión arterial o trastornos cardiovasculares y procesos que afectan a los ojos, como el ojo seco, que han aprendido a controlar el estrés con medios de relajación y han obtenido resultados espectaculares. Así que no es ninguna tontería plantearse esta alternativa.

Como ya he mencionado, el tema de la alimentación es clave para el ojo seco, pero ya os advierto que no sólo con una buena alimentación es suficiente. He tratado pacientes con ojo seco que son muy estrictos con la dieta y no hay forma de que mejoren. En la mayoría de estos casos se trata de pacientes muy estrictos, “psicorígidos”, con unos hábitos que, aunque saludables en teoría, se han tornado negativos al intentar imponérselos de una forma demasiado estricta.

Desde hace tiempo sabemos los efectos beneficiosos de los alimentos ricos en omega 3 y la necesidad de eliminar los omega 6. Pero actualmente sabemos que, si bien es cierto el papel de los omega para las mucosas, entre ellas las de los ojos, no es menos cierto que el ojo seco mejora cuando realizamos una dieta equilibrada en general, es decir, cuando combinamos los alimentos que sabemos que nos ayudan no sólo a los ojos, sino a todo el organismo. Por eso, insistimos que pese a que hay unos alimentos que sí son más específicos para la salud ocular, en el caso del ojo seco, es preferible realizar una dieta bien compensada pensando en el organismo como un todo.

Las intolerancias a ciertos alimentos es uno de los factores que más alteraciones puede ocasionar, incluso a nivel ocular, como las alergias, la blefaritis y el ojo seco. Por eso es tan importante saber tanto lo que debemos ingerir como lo que debemos evitar.

Es evidente que lo ideal es acudir a un nutricionista que nos haga un estudio personalizado y nos oriente en este sentido. En los casos que no se disponga de un nutricionista es importante que intentemos analizar qué alimentos nos causan un efecto negativo, especialmente flatulencia, dolor de cabeza, descomposición, que generalmente se deberá a intolerancias y será necesario eliminarlos. Hay que pensar especialmente en los lácteos, huevos, chocolate, trigo (pan y pastas) y en el maíz.

Respecto a la dieta recomendada, hemos de tener en cuenta que ésta depende en gran manera de nuestra región geográfica de origen. Sabemos que la tan laureada dieta mediterránea es muy efectiva en los que hemos nacido en esta zona geográfica. Sin embargo para un asiático o para una persona que proviene de un país latinoamericano, para los que sus hábitos alimenticios son diferentes, las recomendaciones en la dieta no serán las mismas.

He visitado pacientes de otros países con dietas muy diferentes a la nuestra que al venir a España, incluso después de años de vivir aquí, presentan intolerancias a la dieta mediterránea y ha sido necesario recomendarles que vuelvan a los hábitos alimenticios propios de su país. Por tanto, es importante que la dieta se ajuste a la zona geográfica de procedencia.

En los casos que se puede aplicar la dieta mediterránea, os recomiendo efectuar de 5 a 7 ingestas cada día, incluir 5 frutas y verduras, frutos secos, aceite de oliva, incrementar los carbohidratos si hacemos ejercicio físico (2 horas antes) y recordar que la carne roja no debería sobrepasar los 500-600 gramos al mes.

La dieta debe complementarse con unos hábitos de vida saludables: control del estrés, práctica del ejercicio al aire libre, evitar ambientes cerrados y secos, todo ello acompañado de una actitud positiva ante la vida.

Por último, cabría señalar la importancia que tiene el entorno que rodea al paciente con ojo seco y la necesidad que tiene éste de una mayor comprensión al sufrimiento que padece. Es imprescindible concienciar a los familiares, amigos y compañeros de trabajo, de que se trata de una enfermedad crónica muy incapacitante para el que la sufre. A esa comprensión, hemos de añadir la importancia de otros aspectos tales como las condiciones ambientales, el control de temperatura y de humedad e incluso del grado de iluminación.

Si el paciente con ojo seco sabe que su entorno entiende lo que le pasa, le será de gran ayuda para superar su enfermedad.
Esta entrada también está disponible en: Inglés, Ruso, Catalán

miércoles, 12 de febrero de 2014

Un nuevo test para el diagnóstico del Ojo Seco y los Trastornos de Superficie Ocular (RPS InflammaDry Detector)

Ya disponemos de un nuevo test para el diagnóstico del ojo seco. Es cierto que la mayoría de oftalmólogos tienen los medios necesarios para descartar el cuadro de ojo seco pero, en muchas ocasiones es difícil establecer la diferencia entre una forma inflamatoria y las que no lo son, especialmente cuando se trata de pacientes que no responden bien al tratamiento o deben someterse a una intervención quirúrgica como cataratas o LASIK.



Sabemos que los trastornos de superficie suponen una de las causas más frecuentes de irritación ocular. Por otra parte sabemos que muchos de los fracasos que tenemos tras una cirugía de cataratas o refractiva tipo LASIK, se relaciona con sequedad ocular y alteraciones de la película lagrimal. En todos estos casos es fundamental el diagnóstico preciso para establecer un tratamiento efectivo.

En este marco referencial se sitúa el nuevo test RPS InflammaDry, que detecta la presencia de una citoquina la Metaloproteinasa Matriz-9 (MMP-9), que no está  presenta en la lágrima normal y que aparece en los casos de trastorno de superficie y ojo seco y pone de manifiesto la presencia de actividad inflamatoria.
La detección de la MMP-9 nos indica, en primer lugar, que se trata de un trastorno de superficie y, en segundo lugar, que se requiere tratamiento con antiinflamatorios. Esto que parece poco importante es fundamental para el pronóstico de intervenciones como las cataratas y el LASIK, ya que permite tratar previamente a esos pacientes, antes de la cirugía, para que ésta sea exitosa.

El test es muy sencillo, indoloro y los resultados son inmediatos (figura), por ello pensamos que es un método muy útil para todos los oftalmólogos  e incluso médicos de otras especialidades que atienden a pacientes con patologías que pueden tener un síndrome de ojo seco asociado, como reumatólogos, endocrinos,  neurólogos y especialistas en alergias.

En Area Oftalmológica Avanzada hemos incorporado este test a nuestro protocolo de diagnóstico y realmente estamos muy satisfechos de la ayuda que supone para nuestros pacientes.

lunes, 29 de julio de 2013

CIRUGÍA MíNIMAMENTE INVASIVA PARA EL TRATAMIENTO DE LA IRRITACIÓN OCULAR POR CONJUNTIVOCALASIA

Dr Carlos Vergés
Director de Area Oftalmológica Avanzada

Una de las causas más frecuentes de irritación ocular es la conjuntivocalasia, un trastorno que no siempre se diagnóstica o se trata adecuadamente. La conjuntivcalasia es un proceso de la conjuntiva bulbar, esta pierde la adherencia a los planos profundos, la esclerótica, y el parpadeo la hace más flácida, formando pliegues sobre el borde libre del parpado inferior, tal como aparece en la foto.

Conjuntivocalasia donde se aprecian los pliegues de conjuntiva sobre el borde libre del párpado inferior (asterisco) en A y con tinción de fluoresceína y luz cobalto en B.

Este trastorno provoca alteraciones en la película lagrimal y ocasiona un trastorno de superficie, un síndrome de ojo seco, con las molestias típicas de sensación de cuerpo extraño, quemazón e incluso visión borrosa (para saber más haz clic).

El tratamiento consiste en lágrimas artificiales y geles lubricantes pero, en muchos casos no es suficiente para eliminar las molestias y entonces es necesario realizar cirugía, el problema es que además de las molestias que  siempre supone un acto quirúrgico, los resultados tampoco eran del todo buenos, se extirpaba el exceso de la conjuntiva pero no se conseguía fijarla, se volvían a formar pliegues y reaparecían las molestias.

Actualmente la situación ha cambiado, la aparición de los bioadhesivos permite fijar la conjuntiva y reduce el traumatismo quirúrgico, tiene capacidad antiinflamatoria, coagulante y elimina la necesidad de utilizar suturas.

En nuestro centro de Area Oftalmológica Avanzada llevamos tiempo realizando esta cirugía y actualmente la hemos modificado realizando la exéresis de la conjuntiva en la región inferior, la zona que queda cubierta por el parpado, así el paciente no tendrá molestias y estéticamente no se ve la zona tratada  durante el proceso de cicatrización. La recuperación es casi inmediata, el paciente se reincorpora a su actividad diaria a las 24 hs y no será necesario retirar puntos.

En este link mostramos el video de nuestra técnica quirúrgica. Los resultados son muy buenos, con menos molestias postoperatorias y con una mejora de la sintomatología muy significativa, por ello la recomendamos cuando el tratamiento médico no es plenamente efectivo, en estos casos no buscamos otras alternativas, proponemos la cirugía por su alta eficacia, seguridad y rápida recuperación.


martes, 31 de julio de 2012

LA DIETA TÉ UN PAPER FONAMENTAL EN EL CURS DE LA SÍNDROME "D'ULLS IRRITATS"


Cada vegada són més les evidències que demostren l'impacte de la dieta sobre la salut ocular. La irritació dels ulls per alteracions en la superfície ocular, és un clar exemple on els aliments que ingerim poden agreujar o millorar els símptomes de coïssor, fotofòbia i mala qualitat visual. En aquest article volem explicar el més rellevant sobre aquest tema i oferir unes pautes sobre la dieta alimentària per millorar la irritació ocular.

S'estima que el 60% de la població pateix “irritació ocular”, xifra que s'incrementa amb l'edat i en les dones, superant el 80% en dones de més de 60 anys. Les causes de la irritació ocular són molt variades i en la majoria de casos relacionades amb factors externs que produeixen una agressió sobre la superfície ocular, com l'excessiva exposició a radiacions ultraviolades, ambients secs, pol·lució de les ciutats, vent i un llarg etc. també influeixen factors com certes medicacions, antidepressius, antihipertensius (Betabloquejants), mucolítics, col·liris amb conservants, etc. i el patir malalties com trastorns reumàtics, afectació tiroïdal o alteracions de la pell, com l'acne rosàcia.

En tots aquests casos hi ha un element comú, la inflamació de la superfície ocular. Es produeix l'activació de molècules d'histocompatibilitat tipus II que activen al seu torn als limfòcits CD4, responsables de segregar els mediadors de la inflamació, citoquines com la TNF alfa i la Interleuquina IL-1 beta. Les citoquines danyen els teixits de la superfície ocular, apareixent els símptomes d'irritació ocular i al mateix temps danyen les glàndules llagrimalls i les glàndules de Meibomio, ocasionant un dèficit en la secreció de llàgrima i un deteriorament en la seva composició, fets que contribueixen a agreujar els símptomes, sensació de coïssor i cremor, fotofòbia, pesadesa de parpelles i mala qualitat visual. Es tanca així un cercle viciós que pot afectar a la vida diària dels qui ho pateixen.

La cosa no acaba aquí, al costat d'aquesta línia d'agreujament s'ha vist que la dieta juga un paper molt important, tant en contra com a favor. La presència d'antioxidants, d'àcids grassos essencials Omega 6 i Omega 3, poden ajudar a trencar aquest cercle viciós.

Existeixen evidències que una dieta equilibrada en Omega 6 i Omega 3, en una relació de 2.3/1, pot reduir el nivell de citoquines en la superfície ocular, contribuint a millorar els símptomes de la irritació ocular.

Els Omega 3 més importants són l'ALA (Àcid Alfa-linolènic),  el DHA (Àcid decosahexaenoic), i l'EPA (Àcid eicosapentaenoic),  i els Omega 6, el LA (Àcid Linoleic), GLA (Àcid Gamma-linoleic), DGLA (Àcid Dihomogammlinoleic) i l'AA (Àcid Araquidònic). Bàsicament els Omega 3 són antiinflamatoris mentre que els Omega 6 tenen efecte contrari, tenen capacitat inflamatòria i, encara que sembli un contrasentit, ambdós són necessaris. Vegem per què.

Els Omega 3 sintetitzen Prostaglandines E3 i Leucotrienos B5, directament amb capacitat antiinflamatòria, és a dir amb efecte positiu, però a més, bloquegen el pas de DGA a AA (ambdós Omega 6), responsable de la síntesi de mediadors de la inflamació: prostaglandines E2 i Leucotrienos B4, desviant el pas de DGA cap a prostaglandines E1 amb potencial antiinflamatori.
       


Esquema de la via metabòlica dels Omega 3 i 6, antiinflamatòria en el primer cas i pro inflamatòria en el segon. Es mostra el bloqueig de la via Omega 6 per part de les prostaglandines E3 de la via dels Omega 3.
Això indica que si ingerim la quantitat adequada d'Omega 3 i Omega 6, tindrem una concentració més elevada de mediadors antiinflamatoris, els que provenen directament dels Omega 3, més els derivats dels Omega 6, per acció dels Omega 3, la qual cosa ens ha de fer pensar que és important respectar una adequada proporció d'Omega 3 i Omega 6, ja que si augmenta la ingesta d'Omega 6, acabarem amb una concentració major de mediadors de la inflamació i aquest tipus de dieta tindrà un efecte negatiu. 

Els Omega 6 estan en la carn, fregits i en els aliments processats, com margarines i tots els productes de brioixeria. Els Omega 3 estan en el peix, especialment blau (Salmó, Tonyina, Sardina, Anxoves, Peix Espasa, Verat, Truita, Bacallà), marisc (Gambes, Llagosta, Cloïsses, Musclos), fruits secs (Nous, Avellanes) i verdures i llegums (Brócoli, Espinacs, Mongetes, Llavor de linaza).

Per a una proporció idònia d'Omegues 3 i 6, és recomanable una ingesta de carn, 1 ó 2 vegades a la setmana (combinant carn vermella i blanca) i 4 ó 5 ingestes de peix. És evident que juntament amb aquests aliments és necessari afegir altres aliments que continguin proteïnes, minerals, vitamines etc., elements que són necessaris per al metabolisme general i que també tenen un paper antioxidant important en la superfície ocular.
De forma pràctica, interessa recordar, que la dieta té un paper fonamental sobre la superfície ocular, fins al punt de ser un factor clau en les molèsties d'irritació ocular, en el seu gènesi  i evolució. El canvi en la dieta pot representar una millora important dels símptomes, hem d'ingerir àcids grassos essencials. Omega 3 i Omega 6, fonamentalment els primers. Per a aquells que tinguin problemes en la ingestió d'aquests aliments, recordar que existeixen diferents fàrmacs i complements dietètics que poden aportar els nivells d'Omega 3 i 6 necessaris en cada cas.
                        
 
                 Aliments rics en Àcids Grassos Essencials OMEGA 3
És fals que no s'hagi de menjar carn per aportar greixos animals “dolents”. La carn és necessària, especialment quan es fa esport, el problema apareix quan s'abusa de la seva ingesta i quan no s'acompanya d'altres aliments com peix i verdures. Quan es combina correctament aquests aliments, a més de les aportacions positives de proteïnes de la carn, hem vist com els Omega 6, a priori amb efecte inflamatori, es reconverteixen en elements antiinflamatoris que beneficien a l'ull, mucoses i articulacions. La clau està en una dieta equilibrada, considerant que cada persona, segons el seu estil de vida, tindrà uns requisits propis, per això recomanem acudir a un expert en nutrició o un endocrí, perquè ajusti la dieta d'una forma personalitzada.

Pacients que acudeixen a la nostra consulta amb la Síndrome d'irritació ocular, moltes vegades veiem que segueixen una dieta desequilibrada, amb abús de carn o aliments rics en Omega 6 i amb un dèficit manifest d'aliments que aporten Omega 3. En aquests casos hem vist que el simple fet de reconduir la dieta (amb ajuda de dietistes i nutricionistes) o eliminar aliments que presentaven intolerància en els test de tolerància alimentària, ha estat suficient per millorar en un grau important les molèsties d'irritació ocular.

Això no vol dir que tots els quadres d'irritació ocular passin per ajustar la dieta, sempre recomanarem la visita amb l'oftalmòleg perquè analitzi les causes i les tracti de forma específica. No obstant això, moltes vegades ens trobem amb pacients que han d'utilitzar fàrmacs antiinflamatoris de forma gairebé crònica. El fet d'ajustar una dieta equilibrada en Omegues, ja genera mediadors antiinflamatoris naturals que permeten reduir els fàrmacs, millorar els símptomes i eliminar els efectes secundaris negatius que poden desencadenar.